La historia de Menendez Amerino es uno de los capítulos más importantes de la cultura tabacalera brasileña. Fundada en 1977, la empresa nació de la unión entre tradición, conocimiento y visión del futuro, reuniendo a algunos de los nombres más influyentes de la industria tabacalera mundial.
Por un lado, había Mário Amerino Portugal, empresario brasileño profundamente ligado a la producción de tabaco en el Recôncavo Baiano, región reconocida por la excelencia de sus hojas; por el otro, los hermanos Benjamin Menendez y Félix Menendez, representantes de una de las familias más respetadas de la cultura del puro cubana, responsables de marcas y blends que marcaron generaciones de apreciadores.

La combinación de la experiencia cubana con la riqueza de los tabacos brasileños creó una propuesta inédita para la época: producir puros premium en Brasil con estándares internacionales de calidad. Posteriormente, Arturo Toraño también contribuyó al desarrollo de la compañía, agregando su experiencia en la selección de tabacos y la construcción de blends sofisticados.
Más que una empresa, Menendez Amerino se convirtió en un puente entre dos grandes tradiciones tabaqueras. Al valorar el potencial del tabaco baiano y aplicar cientos de años de conocimiento de la fabricación artesanal, la compañía ayudó a posicionar el puro brasileño entre los productos destacados en el mercado internacional.
Casi cinco décadas después, este legado sigue vivo, preservando la historia de sus fundadores y reafirmando el compromiso con la autenticidad, calidad y cultura del tabaco premium brasileño.