Experiencias

Parejos y Figurados: cómo la forma del puro influye en la experiencia

25 ago 2026 3 min de lectura por donaflor

Al iniciar su viaje por el universo de los puros, muchos apreciadores centran su atención en el origen del tabaco, en la intensidad del blend o en la marca elegida. Sin embargo, la forma misma del puro juega un papel importante en la experiencia de degustación.

En general, los puros se clasifican en dos grandes familias: parejas y figuras. Los parejas son modelos de formato recto y cilíndrico, con cuerpo uniforme desde el principio hasta el final. En esta categoría se encuentran algunas de las vitolas más conocidas del mundo, como Corona, Robusto y Churchill.

Los figurados presentan diferentes formatos, pudiendo tener la cabeza afunilada, el pie más estrecho o variaciones en ambos extremos. Entre los ejemplos más tradicionales están los Torpedos, Pirámides y Perfectos.

Además del aspecto visual, la construcción influye directamente en la degustación. En los figurados, la afunición de la cabeza puede concentrar los aromas y modificar la percepción de los sabores a lo largo de la experiencia de fumar. En muchos casos, la evolución aromática ocurre de manera más gradual y dinámica.

Los pares, por su parte, suelen ofrecer una experiencia más previsible y equilibrada, permitiendo que el blend se exprese de manera constante durante toda la degustación.

Históricamente, los Figurados eran bastante comunes en las manufacturas del siglo XIX y principios del siglo XX. Con el crecimiento de la producción industrial, los Parejos ganaron espacio debido a la mayor practicalidad de fabricación.

Más que una cuestión estética, la forma del puro representa una herramienta importante para explorar diferentes matices del tabaco artesanal.